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Un héroe solo: Oscar Pérez





| EDITORIAL ENERO 2018 | 


Juan (20:24-29), Tomás llegó a decir: "Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré".


Es la clara representación de una realidad que está en boca de todos. La pena de muerte impuesta a Oscar Pérez, quien fuera el rostro de una resistencia a un sistema de narcogobierno que se gestó hace 18 años, es la clara ejemplificación que su deseo de una Venezuela de bien, principios, solidaridad, Derechos Humanos y libertad, no todos la comparten.

Su nombre era bien conocido por sus compañeros de labores del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), miembro de la Brigada de Acciones Especiales (BAE) y jefe de Operaciones Aéreas de la institución policial; pero su perfil sería conocido gracias a la insurrección realizada en el 2017 cuando sobrevoló en un helicóptero azul del Cicpc las instalaciones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Su claro mensaje era el articulo 350 de la Constitución de Venezuela, escrito en una pancarta y mostrada por sus colegas que lo acompañaron en su odisea. Desde entonces era el hombre más buscado en todo el país, por exigir y convocar al pueblo venezolano a sublevarse ante la atrocidad del régimen.


Pasaron meses, Pérez hacía apariciones públicas y en redes sociales, argumentando su posición republicana, instando a quienes aún creían en el régimen de alzar su descontento y a quienes aún no creían en su proeza de reflexionar y creer que nada, de lo que hacía era orquestado por Maduro y séquito.

Minutos antes de su aseinato, ensangrentado y rogando por el cese al fuego, para poder entregarse, Pérez dejaba un claro mensaje a los venezolanos a través de un video, todo lo que ocurría en El Junquito (Caracas) era real y no un show.

Tras sus muerte por manos de colectivos (guerrillas armadas patrocinadas por el régimen) comienzan los mensajes de doble cara, alagando la gallardía y fortaleza de Oscar; en Twitter comienzan a llamarlo "héroe", en Facebook "mártir" en Instagram "valiente" y Whatsapp audios de sus súplicas para que el pueblo venezolano lo ayudara en las calles.

No bastaron los mensajes, las acciones y el patriotismo heroico, en un mar de incredulidades respaldas en tuits y memes que sólo sirvieron para desviar aún mas la atención del propósito, la libertad de Venezuela.

En vida, todo fue en vano. El pueblo que lo veía, oficialistas y opositores sólo se quedaron a la espera del mesías. Quedará para la historia de Venezuela su participación. No fue casual su espíritu de guerrero libertario y mucho menos el pertenecer a la misma hermandad de Simón Bolívar y Francisco de Miranda.

Oscar Perez, no será un héroe o mártir, pero sí un venezolano comprometido por la libertad de #Venezuela. Sólo queda esperar, que el tiempo y la razón, hagan entender lo que él quiso hacer entender.


@vosmagazine



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