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“No quiero Snapchat en países pobres como España”




Los fundadores de Snapchat pueden ser milmillonarios, pero no ganan para disgustos judiciales. Un ex-directivo de la compañía que previamente había trabajado en Facebook, Anthony Pompliano, fue despedido tres semanas después de empezar su nueva andadura profesional en la plataforma de los mensajes efímeros.

El motivo del despido, según la demanda presentada por Pompliano, se debe a una constante y directa tensión entre varios directivos, incluyendo Evan Spiegel, su director ejecutivo. Desde la máxima directiva entorpecían su trabajo a la hora de representar fidedignamente la captación de nuevos usuarios, el tiempo que estaban dentro de la plataforma, y conseguir crear estrategias para aumentarlos.

“Nuestra aplicación es solo para ricos”


Su trabajo no fue bien recibido desde el primer día. Entre varias aseveraciones del propio ex-trabajador destaca la negativa a buscar crecimiento en países “como España o India”, que tienen gran tasa de uso de smartphone, pero en los que Snapchat no estaba creciendo tanto como debería comparativamente. Spiegel respondió: La app solo es para ricos (…) no queremos a gente de países pobres como India o España”.


España, que tiene una renta per capita medida en dólares similar a la de Israel o Japón, según el Fondo Monetario Internacional, multiplica por casi 6 la misma cifra en India, un país mucho más grande pero también con mayores desigualdades.

Un hijo de papá


Spiegel siempre ha tenido dinero. Nunca le ha faltado de nada. Desde pequeño ha residido en un exclusivo barrio de los Ángeles. Es el mayor de tres hermanos, que han vivido con un elevado nivel de vida: viajes a Europa, clubs exclusivos y hasta un chef personal en casa. Como él mismo ha reconocido, “vivíamos en una burbuja”

Sus padres, abogados, han tenido una carrera fructífera que les ha permitido dar a sus hijos todo lo que les han pedido. Hecho que llevó a Evan en los años de adolescencia a tener conflictos con John, su padre. Sólo pedía coches nuevos y John pensó que su hijo estaba llenando su vida de excesos, así que decidió cerrar el grifo. Todo esto ocurría en el 2007, cuando sus padres se acaban de divorciar, así que Evan se fue a su madre con la petición, quien sí le compró un BMW 550i, valorado en 75.000 dólares.

Una empresa combativa


El comentario del máximo directo de Snap (el nuevo nombre de la compañía) se hace público ahora según avanza el juicio tras la denuncia que Pompliano presentó en enero en los juzgados de Los Ángeles frente a la compañía dirigida por Evan Spiegel. La compañía le había engañado con cifras de crecimiento falsas alentándole a dejar atrás un puesto de “pez gordo” en Facebook, una compañía mucho mayor y estable.

Mientras que Pompliano solicita una indemnización por parte de Snap debido a pérdidas prospectivas de empleo en el sector tecnológico, la compañía se defiende tachando las palabras de “las de un ex-trabajador rencoroso” a través de un representante. Queda mucho por ver en este juicio.

Snap pagó 158 millones de dólares por apartar de la empresa a uno de sus fundadores


Hace escasas semanas llegaron a un acuerdo extra-judicial con uno de sus fundadores. La compañía acabó pagando 158 millones de dólares a Reggie Brown, el tercer fundador de la compañía que aportó parte de las ideas y conceptos detrás de la aplicación cuando compartía cursos y amistades con Spiegel y Bobby Murphy en la Universidad de Stanford.

La compañía ha salido a bolsa en marzo de 2017 tras casi seis años de operación en manos de inversores privados, y con sus tasas de usuarios y anunciantes bajo el escrutinio de las entidades reguladoras no podrán pasar por alto los supuestos descubrimientos técnicos de Pompliano.

@vosmagazine | vía La Vanguardia 




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