Header Ads


Investigadores cultivan pulmones artificiales



Josué Sznitman, profesor de ingeniería biomédica de la Universidad Técnica de Israel, sostiene en sus manos un disco de plástico transparente, de unos cinco centímetros de ancho y unos pocos milímetros de grueso. En el interior contiene finos canales, que recuerdan a las ramas de un árbol. Se trata de un modelo de pulmones artificiales (imagen principal).

Para crear pulmones en un laboratorio no es necesario trabajar con grandes masas de tejido, como podría sugerir una película de ciencia ficción. En lugar de ello, los investigadores se adentran en el mundo de lo diminuto. Los pulmones humanos están compuestos por varios millones de diminutas vías respiratorias que terminan en microscópicos alvéolos. Es allí donde tiene lugar el intercambio gaseoso entre los pulmones y la sangre.


Israel: Josué Sznitman
Israel: Josué Sznitman

Si bien el tejido pulmonar es finísimo, su superficie es gigante: en total mide cerca de 100 metros cuadrados. En principio, los pulmones son gigantescas esponjas.

Los canales del interior del disco de Sznitman miden 100 micrómetros de diámetro, es decir, la décima parte de un milímetro. 




En estos canales, el investigador cultiva células. "La mayoría de las veces fracasamos, pero de vez en cuando funciona. Es un arduo trabajo", cuenta.

Mejores medicamentos


“No puedes ir al médico y decir: ‘tengo problemas para respirar, ¿me podría decir qué parte de mis pulmones no recibe suficiente aire?'”, explica Sznitman. Pese a la radiografía y la espirometría –una técnica que mide las capacidades pulmonares– aún sabemos muy poco sobre los pulmones, agrega.


| vía DW



Con tecnología de Blogger.